Packers cumplen objetivo de ganar División Norte

La primera vez que los Packers de Green Bay se reunieron formalmente en la primavera, el nuevo entrenador Matt LaFleur les presentó un objetivo: Recuperar la cima de la División Norte de la Conferencia Nacional.

Los títulos divisionales son temas de conversación habituales durante la pretemporada de la NFL, y durante el último cuarto de siglo han sido la expectativa mínima para los Packers. Considerando que sus principales rivales ganaron la división en los últimos dos años, fue un objetivo osado bajo un nuevo personal de entrenadores con muchos jugadores sin experiencia que ocupan posiciones clave de la ofensiva.

El quarterback Aaron Rodgers sintió una diferencia a la mitad del campamento de entrenamiento: una mayor energía de la defensa y una química más fuerte con el equipo de la que había tenido las dos temporadas anteriores.

Al final, los Packers (12-3) tuvieron la fórmula ganadora para lograr su ambición, incluso si no acumularon muchos puntos a lo largo de la temporada. Sus actuaciones como visitante contra los últimos dos campeones de la división fueron claros ejemplos de ello. Desde la victoria por 10-3 sobre Chicago en el partido inaugural el 5 de septiembre hasta la contundente derrota por 23-10 de Minnesota el lunes que los puso en la cima de su división.

“Hay mucho énfasis en vernos bien o dominar de una manera que beneficie su explicación, pero pienso que esta noche tuvimos una actuación muy buena”, comentó Rodgers tras el partido. “No importa como lo logremos mientras lo hagamos”, agregó.

Vencer a los Vikings en el U.S. Bank Stadium de Minneapolis, donde los Packers perdieron en sus primeras tres visitas, fue algo particularmente satisfactorio.

“Ganar en este estadio donde hace un par de años fui abucheado mientras abandonaba el campo tras fracturarme la clavícula”, dijo Rodgers, “se siente muy bien”.

Los Packers solo necesitan terminar la temporada regular con una victoria en Detroit el domingo para asegurar su descanso en la primera ronda de la postemporada. Si Seattle vence a San Francisco y se lleva la División Oeste de la Conferencia Nacional, los Packers serán el primero en la siembra y podrán quedarse en el Lambeau Field todo el mes de enero hasta el Super Bowl, si es que llegan hasta esa instancia.

“No hay mucha gente que le guste ir al frío y jugar contra nosotros”, señaló el defensive tackle Kenny Clark. “Lo sé con certeza. Se siente bien”.

QUÉ FUNCIONA

Con 19 anotaciones, la mayor cantidad en la liga, Aaron Jones es una pieza importante en una ofensiva que ha carecido de brillo en el fondo del campo más allá del wide receiver Davante Adams. Jones tenía apenas 45 yardas en 10 acarreos durante la primera mitad en Minnesota, pero el constante compromiso de LaFleur con las jugadas terrestres dio resultado. Jones corrió 56 yardas para el touchdown final en el último cuarto, con los linebackers de los Vikings Eric Kendricks y Anthony Barr fuera de actividad a causa de lesiones.

LaFleur dio crédito a los receptores por su disposición para bloquear. Mientras tanto, Rodgers elogió las jugadas dictadas por el entrenador.

“Siempre he tratado de hacer lo que el equipo necesita. Creo que ha habido veces durante el transcurso de los años en las que necesité hacer ese tipo de cosas. Este año es diferente por el personal que tenemos y el esquema con el que estamos trabajando”, comentó Rodgers. “Trato de ser oportunista, pero tenemos un juego terrestre bastante bueno”.

QUÉ FALTA

Los Packers solo tuvieron nueve entregas de balón en sus primeros 14 partidos, pero si fue un problema o no, la seguridad del balón fue una falla en Minnesota. Soltaron el ovoide cuatro veces, perdiéndolo en dos.

“Afortunadamente nuestra defensa, nuevamente, jugó bien y se mantuvo competitiva. Porque ese juego podría haberse puesto feo muy rápido”, señaló La Fleur.

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